El jugador de la selección española, Andrés Iniesta, durante un entrenamiento. | Reuters

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Andrés Iniesta, centrocampista internacional del Barcelona, subió el ritmo en el segundo día de la selección española en Sudáfrica, y a cuatro días del estreno en el Mundial 2010 forzó en carreras con un buen resultado.

Iniesta, que sufrió el pasado martes en el último amistoso de la Roja antes de viajar a Sudáfrica un percance muscular que acabó en edema en el músculo semimembranoso del muslo derecho, sigue cumpliendo con el plan específico de recuperación. Comenzó la mañana recibiendo masaje de los fisioterapeutas y ejercitándose en el gimnasio. Posteriormente añadió el trabajo de campo. Si ayer realizó carrera continua a un ritmo suave y tocó balón, ayer de nuevo acompañado por el readaptador Hugo Camarero, subió un grado la intensidad.

A la carrera suave inicial sumó series de explosividad en espacios cortos. Se marchó satisfecho a la conclusión de su entrenamiento fuera del grupo.

Ve de cerca su regreso al grupo y ya será el seleccionador Vicente Del Bosque quien decida si está en condiciones de jugar el primer encuentro de España en el Mundial 2010, el 16 de junio ante Suiza en Durban.
Por otra parte, la selección completó su segundo entrenamiento en tierras sudafricanas, en la Universidad del Noroeste, donde Xabi Alonso dio el susto al retirarse por unos problemas musculares.

Los 23 elegidos por el seleccionador español Vicente Del Bosque pasaron su primera noche en la residencia de la Universidad, donde han establecido el cuartel general para el Mundial 2010, y más descansados que tras el largo viaje del viernes, afrontaron el primer entrenamiento del día.
El terreno de juego donde se ejercitan está a tan solo 150 metros de sus habitaciones, muestra un buen estado del césped y el tiempo mejoró levemente en la sesión matinal, donde por minutos hasta acompañó el sol en pleno invierno sudafricano.

Del Bosque aún no da pistas sobre el equipo que se estrenará el próximo miércoles en el Mundial ante Suiza. Separó de nuevo a los porteros, que realizaron un entrenamiento específico, y sin Andrés Iniesta, los 19 restantes disfrutaron del balón en un entrenamiento que dejó un golpe en el rostro de Pedro Rodríguez, en una acción involuntaria de Carlos Marchena, y la preocupación por Xabi Alonso.
A diez minutos del final de la sesión, el centrocampista vasco se marchó con mala cara hacia los vestuarios tras hablar con Javier Miñano, preparador físico y llevar unos minutos tocándose la pierna, cuando no completó el último ejercicio de la mañana que consistía en iniciar el juego en el centro del campo, abrir a banda, donde un extremo centraba y un compañero realizaba acción de remate.

A la conclusión del entrenamiento, los internacionales comenzaron a conocer por un vídeo preparado por el cuerpo técnico, las características de Suiza, el primer rival del Mundial.