El preparador de 'La Roja', que hubiera preferido seguir jugando ante su afición y no viajar al Parken Stadium de Copenhague, explicó lo que espera de Croacia. | HANNAH MCKAY

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El seleccionador nacional de fútbol, Luis Enrique Martínez, explicó que llegan con la misma confianza con la que comenzaron la Eurocopa al cruce de octavos de final este lunes contra Croacia, rival que espera en parte replegado, al tiempo que calificó de muy serio y denunciable las amenazas a Álvaro Morata y su familia.

«Me gusta tanto el equipo que podrían jugar cualquiera de los 24, cualquiera me daría garantías para jugar unos octavos de final. Tengo la misma confianza que en el inicio del campeonato, ninguna selección nos ha sorprendido, estamos en el papel que podíamos considerar, creía que íbamos a ser primeros de grupo y lo merecimos. En cuanto a moral y motivación, a tope, como al principio del campeonato», indicó en rueda de prensa.

El preparador de 'La Roja', que hubiera preferido seguir jugando ante su afición y no viajar al Parken Stadium de Copenhague, explicó lo que espera de Croacia. «Es evidente que para un equipo como España, que trata el balón, inicia desde atrás, si no hubiera centro del campo no tendríamos nada que hacer. Para nosotros va a ser vital, para Croacia también, además es la zona donde tienen más calidad», apuntó, destacando a Modric y Kovacic.

«Es la pregunta que nos hacemos siempre, el rival suele cambiar cuando juega contra nosotros. Croacia sabe lo que quiere hacer, me imagino que harán un repliegue medio, pero lo que va a determinar su actitud es el resultado. Me espero el repliegue habitual de Croacia, nos conocemos bien las dos selecciones», añadió, dejando claro que cuanto menos tenga el rival el balón mejor.

Además, Luis Enrique fue preguntado por el papel de Pedri. «Pedri para nosotros es un jugador único, totalmente diferente a lo que hay. La misma frescura que tiene dentro del campo la tiene fuera. Está fresco hasta cuando juega al ping pong», afirmó.

«No ha cambiado nada, la misma actitud que contra Suecia y las 10 ocasiones claras, las mismas ganas contra Polonia y Eslovaquia, antes de ese gol habíamos fallado. Al acabar el partido un resultado de esa contundencia te da un subidón de energía y confianza que le viene muy bien al equipo», añadió.

Por otro lado, el seleccionador se refirió a los insultos y amenazas que reveló Álvaro Morata. «La situación tiene tal grado de seriedad que debe ser puesto en manos de la Policía. Insultar y amenazar a familiares, a niños, es un delito grave. No tiene ninguna importancia lo que yo pueda comentar, debería ser puesto en manos de las autoridades, y que se corrija de manera rotunda», afirmó.