El jugador portugués Silvestre Valera celebra un gol. | Reuters

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Dinamarca 2 - 3 Portugal

Dinamarca: Andersen; Jacobsen, Kjær, Agger, Simon Poulsen; Zimling (Jacob Poulsen, min. 16), Kvist; Rommedahl (Mikkelsen, min.60), Eriksen, Krohn-Dehli (Schone, min.90); y Bendtner.

Portugal: Rui Patrício; Joao Pereira, Pepe, Bruno Alves y Fábio Coentrao; Miguel Veloso, Rául Meireles (Silvestre Varela, min.84) y Joao Moutinho; Nani (Rolando, min.89), Hélder Postiga (Nélson Oliveira, min.63) y Cristiano Ronaldo.

Goles: 0-1: Pepe, m.24; 0-2: Postiga, min. 36; 1-2: Bendtner, min.41; 2-2: Bendtner, min.80. 3-2: Varela, min.87

Arbitro: Craig Thompson (ESC). Amonestó a Raúl Meireles, Jacobsen, J. Poulsen.

Portugal ganó «in extremis» a Dinamarca (3-2), después de dejarse remontar un 2-0, con un tanto en el 87 del extremo del Oporto Silvestre Varela que le permite seguir con opciones de pasar a los cuartos de final de la Eurocopa.

Los lusos, que suman tres puntos en el grupo B, se habían adelantado con tantos de Pepe, en el 24, y Hélder Postiga, en el 36, pero Niklas Bendtner llegó a igualar el encuentro (min.41 y min.80).

La estrella portuguesa, Cristiano Ronaldo, volvió a quedarse en blanco y erró dos claras ocasiones.

A Portugal se le pueden achacar muchas cuestiones, pero no la falta de organización táctica. El seleccionador luso, Paulo Bento, ha diseñado un equipo fibroso, duro defendiendo y rápido en los ataques.

Pepe, el central del Real Madrid, manda en la zaga con la autoridad de un veterano. El luso-brasileño, siempre bien colocado, hace alarde de su privilegiado físico para anticiparse y cortar el peligro rival.

Joao Moutinho, del Oporto, y Raúl Meireles, del Chelsea, se sacrifican en tareas defensivas, pero también saben lanzar rápidos contragolpes para asistir a sus dos temibles extremos, Nani, del Manchester United, y Ronaldo.

Así ocurrió en varias fases del encuentro ante Dinamarca. Como en la derrota lusa ante Alemania, el astro del Real Madrid tardó en conectarse.

Impaciente, gesticuló en el primer tramo del partido. O le daban balones muy largos o se los pasaban tarde. «Calma, calma», expresaba con su movimiento de brazos cuando le lanzaban un pelotazo.

Dinamarca, que viene de derrotar a la subcampeona del mundo, Holanda, llevó el peso del encuentro hasta que los portugueses decidieron presionar a la defensa de «La Dinamita Roja».

Por casualidad o no, la lesión del medio centro danés Niki Zimling, en el 14, abrió la página de oportunidades portuguesas.
Un disparo de Meireles rebotó en la defensa y Ronaldo, en el borde del área, remató muy desviado. Después, dos faltas peligrosas, una provocada por el astro portugués del Real Madrid, volvieron a inquietar a Dinamarca.

El gol luso se presentía. En un córner lanzado por Moutinho, Pepe entró en el primer palo, se adelantó a la defensa y anotó de cabeza.

La maldición portuguesa ante portería se había acabado -un tanto en los últimos cuatro partidos-. Más relajada, la selección de Bento decidió explorar un flanco hasta ese momento olvidado, el derecho de Nani.

El extremo del United mostró un repertorio de controles y pases soberbio. Uno de ellos lo remató con violencia a las redes el zaragocista Hélder Postiga, el delantero «mal amado» de los lusos.

Los daneses reaccionaron enseguida. A su primer disparo a puerta, en el 38, le siguió el tanto que les abría una puerta. Un centro de la derecha lo cabeceó en el segundo Krohn-Dehli para asistir a Niklas Bendtner. El gigantón del Arsenal cabeceó a las redes de Rui Patricio en escorzo y ya es la quinta diana que le marca a Portugal en los últimos años.

Dinamarca subió líneas en el segundo tiempo, por lo que brindó a sus rivales más espacios. Otro contraataque dejó a Ronaldo solo frente a Andersen, pero definió sin tino, al cuerpo del portero.

Nani entró de nuevo en juego para exhibirse en el ataque derecho. Su desborde acabó en un centro-chut que atrapó Andersen.

Otro percance físico de los daneses -Rommedahl se retiró aparentemente con dolores musculares- antecedió a una ocasión del medio centro del Sttutgart Kvist. Remató fuerte y ligeramente desviado.

Dinamarca achuchó, pero chocó con el infranqueable Pepe, que rebañó cualquier atisbo de peligro.
Como ante Alemania, Bento puso al joven talento luso Nélson Oliveira por Postiga. El punta del Benfica, que apunta alto, se movió por ambas alas y dio movilidad a la vanguardia portuguesa.

Los daneses contestaron por Bendtner. Controló con clase un balón entre los centrales y ejecutó un disparo raso desviado.

A gritos de «Messi, Messi», la afición danesa buscó desconcentrar a Ronaldo, que se metió en varias emboscadas solitarias sin suerte.

En el 77, malgastó otra franca oportunidad. Nani le asistió en la cara del gol, pero disparó desviado.

El verdugo portugués por excelencia, Bendtner, empató con otro testarazo y dejó a los lusos en un manojo de nervios.
Ronaldo rondó el gol en varias ocasiones hasta que un centro de Fábio Coentrao, uno de los mejores de Portugal, lo remató Varela, en su segunda tentativa, a gol.