Los jugadores del Platja de Palma celebran el ascenso. | Nuria Rincón

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El Platja de Palma volvió a de mostrar que su paso por la Liga EBA va a pasar a los anales. El conjunto de Maties Cerdà hizo valer su fortaleza del Toni Servera (acumula dos temporadas invicto como local) para doblegar a un potente Meridiano Santa Cruz (94-84) y obtener en la pista, por segunda campaña consecutiva, una plaza en la LEB Plata.

Tuvieron que emplearse a fondo los baleares para superar a un Meridiano que hasta el final del parcial decisivo no dio por perdida la eliminatoria decisiva.

El poderío físico canario se impuso por fases, aunque la calidad del grupo de Cerdà fue la que marcó las diferencias en los momentos decisivos, apoyándose en la valentía de Sergio Riera, la muñeca de Miki Corbacho y las tablas en la pintura de un brillante Alberto Alzamora.

Fue en el tercer cuarto cuando más apretó el Meridiano, pero jamás el Platja de Palma vio peligrar la serie, mandando en el electrónico para llevarse el cruce decisivo y el ascenso deportivo, aunque la realidad invita a pensar en que la historia se repita.