El mallorquín Álex Abrines (izquierda) defiende a Rodrigo de la Fuente. | Efe

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La gran semana de Álex Abrines se cerró con el Martín Carpena coreando el nombre del joven alero internacional formado en La Salle Palma. La gran joya de la cantera balear y de un Unicaja en horas bajas firmó una actuación de cine, la que le permitió ampliar su cada vez más amplia colección de récords y asentarse en la rotación del primer equipo.

Si ante el Lagun Aro completó un concurso de leyenda (15 puntos y 28:35 minutos, algo sólo al alcance de los Rudy, Ricky Rubio, Navarro o Sergio Rodríguez), el partido frente a Estudiantes -que se saldó una nueva derrota de los hombres de Chus Mateo, 67-74- acabó por consagrar al mejor jugador de Europa de su edad.

Y es que Álex Abrines (Palma, 1 de agosto de 1993), con 18 años, 7 meses y 10 días, se ha metido en el bolsillo a la selecta afición del Unicaja. Una tarjeta de presentación encabezada por 31 puntos (16 al descanso) le ha permitido firmar la máxima anotación de un jugador nacional en la presente campaña en la Liga Endesa (superando, precisamente, a otro mallorquín, Rudy Fernández, con 28 puntos en su etapa como jugador del Real Madrid). La quinta máxima anotación de la campaña (sólo superada por los 35 de Haynes, los 34 de Ayón, y la doble de 32 de Doellman) ha hecho entrar a Abrines en la leyenda de la mejor liga de baloncesto del continente.

Hitos

La mejor marca anotadora de un nacional, y la quinta de la temporada, ha marcado un hito de precocidad, pues a la edad de Abrines, nadie había sido capaz de anotar 31 puntos. Los 25 de Ricky Rubio eran el techo para un jugador de 18 años en la Liga Endesa o ACB.

El heredero de Gabriel Abrines ha pulverizado una marca que en la anterior jornada compartía con el propio Ricky, Rudy, Navarro o Sergio Rodríguez. Además, fue el más valorado (20) del Unicaja, otro registro a su edad y ha establecido la mejor anotación de Unicaja en los dos últimos años, quedando lejos los 35 puntos de Omar Cook, en el mes de enero del año 2010.

Pese a su excepcional actuación, Abrines no pudo evitar la derrota de Unicaja ante Estudiantes (67-74), otro tropiezo de los malagueños, que por contra ha servido para lanzar de forma definitiva a su nueva estrella.

Además, el balear acumula tres jornadas consecutivas doblando sus números anotadores. Si hasta la jornada 21 su tope era de 1 punto, en la 22 hizo 8, en la 23 firmó 15, y ayer, 31.

Abrines anotó un 46% de los puntos de su equipo (67 en total), pero también fue el jugador a buscar sobre el parqué del Martín Carpena, pues en sus manos concluyeron 25 posesiones (uno de cada tres ataques de su equipo). Desgranando los números del producto de la cantera de La Salle, Abrines anotó 6/8 de dos puntos, 6/12 de triples, 1/1 tiros libres y acumló 5 pérdidas. Su mejor partido con el primer equipo de Unicaja (con el Clínicas Rincón de LEB Oro ya fue el más destacado regularmente) finalizó con veinte puntos de valoración.

Ha nacido una estrella. El que todos tildan como sucesor de Rudy Fernández y un valor al alza cuyo futuro en Unicaja está sobre la mesa, toda vez que el club malagueño, que apostó fuerte por él, tiene en su agenda la ampliación del contrato de Abrines, que este verano explotó en el Europeo Sub 18 y ya es uno de los hombres a seguir.