Chad Toppert (i), del Cai Zaragoza, lucha por un balón con Miquel Servera, del Menorca Basquet. | Efe

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CAI Zaragoza 76

Menorca Bàsquet 65


CAI Zaragoza: (23+21+16+16)
: Van Rossom (10), Hettsheimeir (13), Quinteros (13), Barlow (14), Aguilar (10) -cinco inicial- Chubb (4), Cabezas (4), Miso (2) y Toppert (6).

Menorca Bàsquet (13+17+17+18): Ciorciari (4), Limonad (11), Torres (19), Cuthbert Víctor (7), Sanders (2) -cinco inicial- Huertas (2), Donaldson (7), Otegui (5), Servera (5) y Diego Sánchez (3).

Àrbitros: García Ortiz, Murgui y Sánchez. Excluyeron por personales al local Barlow (min.39)

El Menorca redactó en Zaragoza un nuevo ejercicio de impotencia, el enésimo esta temporada. En un partido clave para su futuro, el equipo de Olmos entregó la victoria desde el salto inicial. Los puntos de Hettsheimeir en el arranque, los triples de Aguilar cuando los isleños aceleraron y una canasta final de Quinteros dejaron sin opciones al conjunto menorquín, que se queda un poco más lejos de la permanencia (76-65).

A pesar de que Caio Torres lideró al Menorca en el inicio, sus problemas en defensa para contener a Hettsheimeir fueron determinantes. El pívot del CAI destrozó a los menorquines en el primer cuarto y pronto los maños empezaron a adquirir las primeras ventajas (11-4). Una canasta de Cabezas cerró el período con la sensación de que el conjunto balear iba a sufrir, porque su defensa era una broma de mal gusto (23-13, primer cuarto). El conjunto aragonés dominó el ritmo del duelo y seguía abriendo la ventaja gracias al buen juego de Hettsheimeir y Quinteros, aunque todos los que jugaron contribuyeron con puntos a que el CAI se escapara en el marcador. Así fue hasta llegar a lograr una máxima de 16 puntos (42-26) en el minuto 19 del partido.

Tras el descanso el equipo insular aprovechó la relajación y el desacierto local para acercarse hasta siete puntos (50-43). Caio Torres seguía siendo la luz en ataque, con un Limonad mucho más inspirado en el perímetro. La defensa sobre los exteriores del CAI se había ajustado y el escenario parecía cambiar. Pero un triple sobre la bocina del tercer parcial de Toppert se clavó como un cuchillo en el corazón del Menorca (60-47).

El equipo de Olmos dio la impresión de no dar más de sí porque en cuanto el equipo maño recondujo la intensidad volvió a alejarse en el marcador hasta los quince puntos (62-47) en el minuto 32. La laxitud de los del Príncipe Felipe regresó de nuevo al final del enfrentamiento y permitió a su oponente colocarse, otra vez, a siete puntos (70-63) a falta de un minuto, pero un triple de Quinteros finiquitó el partido.