El alero estadounidense del Regal F.C. Barcelona Alan Anderson (d), lanza a canasta ante el alero del Menorca Basquet Diego Sánchez. | Efe

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Menorca Bàsquet 73

Regal Barcelona 78

MENORCA BÀSQUET (18+21+18+16): Ciorciari (9), Limonad (23), Victor (11), Sanders, Caio Torres (2) -cinco inicial-, Huertas (0), Servera (4), Otegui (6), Donaldson (17) y Diego Sánchez (1).

24 de 47 en tiros de dos, 3 de 14 en lanzamientos triples y 16 de 20 en tiros libres. 35 rebotes (15 ofensivos). 27 faltas personales.

REGAL BARCELONA (12+21+20+25): Rubio (0), Navarro (20), Anderson (15), Lorbek (3), Perovic (6) -cinco inicial-, Sada (4), Lakovic (12), Ndong (11) y Grimau (7).

21 de 38 en tiros de dos, 5 de 21 en lanzamientos triples y 21 de 25 en tiros libres. 33 rebotes (12 ofensivos). 22 faltas personales

Àrbitros: Arteaga, Sánchez y Sacristán. Eliminaron por faltas a Caio Torres y Grimau.

Despresurizado y liberado de ansiedad, el Menorca se alzó desde su propia miseria para hacer frente a un Barça que apenas justificó su condición de vigente campeón continental. Tamaña fue la desproporción de rendimiento respecto de cada potencial que por más de 35 minutos el equipo más barato de la ACB dominó al más costoso de Europa, al que incluso obligó a modificar su guión, ejerciendo la calidad de Anderson y Navarro de definitivo motivo para desequilibrar.

El 2-0 inicial mutó con rapidez a un inesperado 11-1. Limonad y un triple de Cuthbert, las razones. El Barça tardó más de 6 minutos en lograr su primera canasta en juego. De ahí, avanzó para ubicar el 11-10, pero el Menorca exhibió inteligencia y frenó el partido, contemplando el discurrir del primer cuarto sólo puntos de tiro libre, con la excepción auspiciada por Limonad, que sumó para el 18-12.

Un tapón de Donaldson a Lakovic y un inmediato acierto del pívot local imponían el 20-12 en el albor del segundo periodo. Sada, que entró en lugar de un desdibujado Rubio, y N'Dong, sostenían la productividad del Barça, a lo que respondió el Menorca con un ataque perfectamente circulado, con la línea de fondo como vía idónea por la que prolongar el control sobre la cita al intermedio (39-33).

El extraordinario planteamiento ejecutado por el Menorca hiló continuidad al retorno del descanso. Limonad rescataba un +10 (49-39 a 5'42''), pero Pascual recuperó a Navarro, activó a Anderson, invirtió el papel de Grimau en defensa (pasó al '4') y rescató la media pintura como eje de su ataque, con Lakovic de base. Enlazó cuatro ataques sucesivos y certeros sin que intervalara la ruptura de 0-9 ninguna acción insular (49-48). Ciorciari fragmentó el parcial con un triple y confirmó que el Menorca persistía en la búsqueda de lo imposible (57-53).

Inesperadamente, la función se resolvería en el epílogo. El acierto de Anderson y Navarro dotaron de equilibrio su estructura y un par de ensayos libres de Lakovic así lo constataron (61-62 a 6'33''). Resultó la primera renta del Barça, replicada por Servera (63-62 a 5'). Anderson brindó su secuencia y fracturó con un 2-9 (65-71 a 3') la suerte de la cita, que ni los postreros aciertos de Limonad y Cuthbert valieron para modificar (73-78). Nueva derrota del Menorca, aunque de justicia es reconocerle la capacidad para competir ante el supuesto rey de Europa.