Olle Lundqvist, en un reciente entrenamiento con el Palmer Alma Mediterránea Palma.

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Por inesperada y por la historia que arrastra a sus espaldas, la salida del escolta sueco Olle Lundqvist del Palmer Alma Mediterránea Palma supone la confirmación definitiva de un divorcio. Del final de un ciclo que arrancó el pasado ejercicio y que, en el presente, se ha agrietado a la par que el proyecto isleño se aleja de la permanencia en la LEB Oro. Álex Pérez, técnico del cuadro balear, anunciaba en la rueda de prensa posterior al duelo ofrente al Cáceres, la marcha del exterior internacional, que se incorporará al Oviedo y deja un mal sabor de boca en el seno de la entidad.

La de Lundqvist es una marcha que da continuidad a la del argentino Maxi Fjellerup, y que deja patente la liquidación de la relación entre Igor Crespo y la empresa Xpheres y el Bahía San Agustín, que unieron fuerzas en el curso 2020/21, con buenos resultados, pero cuyos caminos se han acabado de separar con la 'espantada' de un Lundqvist que cumplía su segunda campaña en la Isla, aunque la mayor parte del tiempo la ha pasado lesionado y recuperándose, un esfuerzo que el club balear ha asumido, viendo que, en el momento en que el sueco ya estaba rodado y a punto para ofrecer su mejor versión, hace las maletas y les deja en la estacada.

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Y es que Lundqvist, representado por Xpheres, había promediado 11'6 puntos, 4'3 rebotes y 1'1 asistencias en los nueve partidos que había jugado esta temporada, estando llamado a ser un 'refuerzo' de lujo para encarar el reto de la salvación. Pero, tras una larga recuperación que se extiende desde el pasado curso, en el momento de despegar lo ha hecho para mudarse a Oviedo y dejar plantados a sus compañeros, entrenadores, directivos y afición. Una salida que ha dolido en lo personal y que, en palabras de Álex Pérez, ha estado en manos del jugador, encontrando facilidades por parte de la entidad, que le ha brindado la carta de libertad.

El fin de la etapa de Lundqvist en el Palmer Alma Mediterránea Palma marca el final de una relación breve, la que unió al Bahía San Agustín con Xpheres y el agente Igor Crespo, representante entre otros jugadores de alto nivel del mallorquín Alex Abrines o Mirotic, y que ofreció su cartera a la entidad isleña, siendo importante para la buena campaña del ejercicio 2020/21, aunque en la presente, las circunstancias han llevado a liquidar un plan que, con el inesperado y decepcionante adiós de Lundqvist deja un poco más tocado al cuadro de Álex Pérez y Pau Tomás, que el próximo domingo recibe en Son Moix al Leyma Coruña (19 horas), en otro duelo vital para la permanencia en la LEB Oro. Un objetivo que se complica por semanas.