Jordi Fernández y Alex Requeni posan para este periódico. | Pilar Pellicer

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No es un hecho aislado, pero sí que será el primer asalto oficial del derbi mallorquín de la Liga Femenina 2 de baloncesto. Este sábado (17 horas, pabellón Ágora Portals) saltarán al parqué dos equipos necesitados de un triunfo de gran valor moral, deportivo y estratégico. Y en los banquillos de Asnimo Ágora Portals y Sant Josep Obrer, el veterano Jordi Fernández y un Álex Requeni que vive como primer entrenador su estreno en el duelo de máxima rivalidad, auguran un «partido duro e intenso, que esperemos que ayude a hacer afición», refieren ambos durante su encuentro con Ultima Hora.

Firma un mejor balance en la tabla del Grupo B un Sant Josep (3-5) con más rodaje en categoría nacional. Más necesidad tiene un Asnimo Ágora Portals (1-8) que ejerce de local y se aferrará al factor pista para sorprender a las colegiales en un duelo que supondrá el reencuentro de muchas jugadoras que han coincidido en diferentes etapas de otros equipos. Incluso ahora están en el cuadro ‘calvianer’ y el pasado curso jugaban en el palmesano. «Son amigas, pero durante el partido, cada una defenderá los intereses de su equipo. Pero seguro que después quedarán para cenar. Esa buena sintonía y deportividad es la que gusta, porque a fin de cuentas, esto es baloncesto», refiere Jordi Fernández (Barcelona, 1954).

Con experiencia en Liga Femenina, selecciones nacionales y una extensa carrera a sus espaldas, ahora pelea por sacar adelante el ejercicio en la tercera competición estatal. «Sabemos lo que tenemos, pero también hemos sufrido inconvenientes que nos han condicionado. Y la actitud de todas es ejemplar. Sabemos que hemos de trabajar y entrenar más intensamente y que el mercado es el que es, pero la fuerza de este grupo me hace sentirme orgulloso», explica el veterano preparador catalán.

Test

Asiente Álex Requeni (Palma, 1983), sabedor de que les espera un duro test en la pista del Asnimo Ágora. «Se ha visto que no hay rival pequeño en esta liga. Ellas han ganado un partido y nosotros tres. Pero hemos competido siempre y eso hará más bonito este derbi», el primero del técnico del Sant Josep al frente del equipo. «Tendremos que ir al 100 %, porque ellas compiten y tienen talento», advierte el preparador del Sant Josep Obrer, sabedor de que cada victoria «nos acercará más a nuestro objetivo clasificatorio y deportivo. Pero cada triunfo hay que trabajárselo muchísimo en esta categoría. Y ante Asnimo Ágora Portals no será una excepción, porque se juegan mucho también», prosigue.

Fernández hace número y fija «en cuatro victorias en la primera vuelta para salvarse», y junto a Requeni coincide en la dificultad de «adaptarse a la intensidad de las rivales, aunque la actitud de las chicas lo contrarresta», comenta, a la vez que remarca «la importancia de la experiencia» en la LF2 como factor diferencial.

Con una larga temporada todavía por delante, la victoria en el derbi mallorquín «dará una buena dosis de moral» al ganador, apunta Requeni, aunque Fernández, tirando de tablas, apela al fondo del grupo «pues aunque esto supondría un plus de motivación, habrá que llegar con gasolina suficiente al final de la temporada... Queda un mundo», explica el hombre que llevó al PDV a tocar el cielo, jugar en Europa y acariciar la Copa de la Reina.

Lo que sí une a ambos es la idea de que la victoria «será vital» para encarar lo que resta de aquí al final de la primera vuelta. «Sabíamos de la dureza de la categoría, de la experiencia de las rivales, pero se nos han juntado problemas de lesiones, burocráticos... Y se hace más difícil, pero lo vamos a sacar y alcanzaremos nuestras metas», refiere Fernández, a lo que añade Requeni que «hay que poner en valor el poder tener dos equipos mallorquines en la Liga Femenina 2. Hoy en día es difícil retener a las jóvenes jugadoras y aquí podemos ofrecerles una oportunidad para jugar en categoría nacional. Y enganchar a nuestro deporte».

La buena sintonía entre Asnimo Ágora Portals y Sant Josep Obrer anticipa, más allá de un derbi de la máxima, un partido en el que la deportividad y las ganas de hacer crecer al baloncesto femenino estarán por encima de todo.