Milagros Maza posa para este diario en MegaSport. | Pere Bota

1

Ha sido una de las sensaciones del mercado en la Liga Femenina 2 y su salto a Europa ha llegado de la mano del Sant Josep Obrer, del que le convenció «el proyecto, su interesante oferta y el ver que era un lugar en el que lo puedo tener todo para crecer», asegura Milagros Maza (Sunchales, Santa Fe, 2003). La base aterriza en Mallorca con los galones de internacional absoluta con Argentina recién estrenados y con un importante margen de mejora y proyección.

No en vano, con 18 años encaja a la perfección dentro del molde de un Sant Josep que se encomienda a su talento para progresar tras un inicio de temporada complicado para el equipo de Álex Requeni (1-3).

«No conocía Mallorca, todos se quedaron alucinados cuando lo supieron. Sabía que era un lugar bonito para ir de vacaciones. Elegí sabiendo que era necesario dar este primer paso y, aunque sea en la tercera categoría, es una etapa más dentro de mi carrera y estoy feliz por mi elección, porque creo que he acertado», explicaba la joven y explosiva directora de juego, que promedia casi 29 minutos en pista, con 10’3 puntos, 5 rebotes y 3’5 asistencias como huella en sus cuatro apariciones en pista en lo que llevamos de curso.

Sus buenas maneras le llevaron a ser seleccionada por el combinado absoluto argentino, además de haber participado en el Mundial Sub 19. Credenciales que avalan la incorporación de uno de los grandes valores del baloncesto femenino de su país.

La adaptación a España y al grupo ha sido «fácil, pues es un grupo muy unido, que me ha apoyado en todo momento y eso es algo que recordare siempre», asegura Maza, quien destaca sobre el cambio de estilo de juego que en la Liga Femenina 2 ha encontrado «mucho nivel físico, además de jugadoras técnicas y con talento».

Autoexigente

Milagros llega al Sant Josep Obrer «para sumar y aprender», definiéndose como una jugadora «autoexigente y que agradece la confianza del equipo». Estudiante de Informática, no esconde que volver a recibir la llamada de la selección absoluta «es un objetivo más para el que trabajo», aunque tiene claro que las metas del equipo colegial y las suyas personales son «clasificarse para el playoff e intentar mejorar y crecer como equipo e individualmente, midiéndome a jugadoras con más físico, talento y experiencia».

En el futuro, llegar a la Liga Femenina o incluso a la WNBA son metas que se plantea, pero tiene claro que «hay que ir día a día, ese trabajo es el que nos llevará a un lugar u a otro», refiere Milagros Maza, una apuesta de futuro del Sant Josep Obrer, que precisará de su clase para remontar el vuelo y mirar hacia la    LF Challenge.