El conjunto mallorquín presenta su nuevo proyecto con un plantel que destila «hambre e ilusión» y con el objetivo de «mejorar los resultados de la temporada pasada». | Pere Bota

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Son Moix se prepara este domingo (18.00) para vivir el estreno en una nueva temporada en la LEB Oro del Palmer Alma Mediterránea Palma 2021-22, que presentó ayer su nuevo proyecto con una plantilla que presume de ilusión, ambición y más físico para abordar el objetivo de mejorar los resultados de la temporada pasada. El club que preside Guillem Boscana celebró este lunes su puesta de largo en las instalaciones de Bodegas Torre Blanca en Inca con la doble meta de volver a situarse en los playoffs de ascenso a la ACBy de reenganchar a los aficionados.

«No concebimos un objetivo que sea más bajo que la temporada pasada. Siempre hay que ser ambicioso y optimista y como mínimo tenemos que pensar en igualar lo del pasado curso», apuntó Guillem Boscana, que pidió un margen de confianza para que una plantilla muy joven materialice su progresión. «El equipo está en una fase embrionaria, pero veo el hambre en sus ojos. Su juventud y ganas de crecer me hacen ser optimista con los objetivos que tenemos», expresó el dirigente, que celebró que el club viva su octava campaña consecutiva en la LEB Oro y la vigésima en categorías nacionales cuando está a punto de cumplir los 40 años de historia.

El que soplaba velas este lunes era uno de los técnicos, Álex Pérez, que cumplía 46 años, y asumía el desafío planteado por el presidente. «El listón está alto y lo afrontamos. La responsabilidad es grande porque hay mucha gente trabajando y se lo debemos, también nos los debemos a nosotros y con la experiencia acumulada y la plantilla que hemos conformado creo que podemos luchar por todo», analizó.

La plantilla ha experimentado una revolución, ya que sólo siguen Pol Figueras, Olle Lundqvist y Milan Suskavcevic, aunque este último prácticamente ha dicho adiós al curso tras la lesión sufrida en la rodilla durante la pretemporada. Joan Feliu, que ha dado el salto al primer equipo procedente del filial, pondrá el acento mallorquín en un plantel que sigue la misma filosofía que se implantó con la llegada de Pepe Laso.

Nivel físico

Las incorporaciones, entre las que sobresalen fichajes como los internacionales argentinos Máximo Fjellerup o Bautista Lugarini, han estado encaminadas a elevar el nivel físico de la plantilla, sobre todo, en la pintura. Fue uno de los déficits en un tramo final de curso en el que tuvieron contra las cuerdas al Breogán en los playoffs que acabarían con los gallegos ascendiendo a la Liga Endesa y la llegada de efectivos como Kanyinda, Kostadinov o Mendy debe paliarlo.

El otro objetivo que se ha marcado el club es recuperar la ilusión que se generó tras la final por el ascenso en Bilbao y que se vio lastrada por la pandemia. Así lo plasmó Vicenç Palmer, director general de Palmer Alma Mediterránea, principal patrocinador del equipo. «El reto es vincular emocionalmente a la Isla. Sin la ayuda de todos es imposible conseguir los objetivos», manifestó Palmer, que expresó el «orgullo» de la compañía por prolongar su compromiso.