El jugador del Palmer Alma Mediterránea Palma intenta marcharse de un rival durante el partido ante el Granada disputado en el Palau d'Esports de Son Moix. | Laura Becerra

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El Palmer Alma Mediterránea Palma quiere entonar este domingo (12:00/Youtube IB3) un bis en la segunda fase de la LEB Oro tras estrenar su casillero de victorias el pasado fin de semana en Palencia. El conjunto de Ciutat, que quiere hacerse fuerte como local, recibe a un rival directo como el Valladolid en busca de su segundo triunfo consecutivo que le permite mirar hacia arriba en la tabla.

La defensa es el pilar sobre el que los mallorquines quieren habilitar un nuevo triunfo y tomar impulso en la pelea por el ascenso. La experiencia vivida en los primeros episodios de este tramo de la competición invita a extremar las precauciones atrás para que salga a relucir la propuesta habitual del Palmer Palma. La exigencia física de los rivales procedentes del otro grupo ha puesto en alerta a los isleños, que se exigen intensificar la concentración para minimizar el impacto de las virtudes del rival.

La buena noticia para Pau Tomàs y Álex Pérez es la recuperación de uno de los puntales del equipo como Jacobo Díaz, que se perdió el partido de la pasada jornada y ha entrado en una convocatoria en la que la única ausencia es la de Sidney Correia. El jugador cedido por el Movistar Estudiantes ultima su proceso de adaptación al nivel físico del resto del grupo y se prevé que podría sumarse al plantel a partir de la próxima semana.

Las opciones del Palmer Alma Mediterránea Palma de soñar con algo grande pasan por Son Moix. El de este mediodía es el primero de los tres encuentros seguidos que los isleños disputarán como locales, una condición que esta temporada no ha sido precisamente sinómino de éxito. Cinco victorias y cinco derrotas dan forma al balance de los diez partidos que han disputado en el Palau en lo que va de temporada, aunque ahora entra en juego la baza del público. Aunque sólo pueden ser 200 espectadores por las restricciones del Govern para contener la pandemia de coronavirus, el calor de la grada puede jugar su papel en el tramo decisivo del torneo.

Además de la influencia del sexto jugador, una de las grandes armas del Palmer Alma Mediterránea Palma es su progresión. El diseño de la plantilla, que está repleta de juventud, invitaba precisamente a crecer durante la competición y es uno de los argumentos que sigue esgrimiendo. Los pupilos de Álex Pérez y Pau Tomàs han sabido adaptarse de forma paulatina a las exigencias de la competición y se exigen un paso más en un duelo que puede permitirle abrir brecha respecto a un rival directo. No en vano, los mallorquines podrían situarse con dos triunfos de renta sobre los pucelanos.

«Nosotros debemos mantener esa capacidad de superación y nuestra defensa para que luego podamos hacer en ataque el juego alegre y dinámico que hacemos. La clave es nuestra defensa», advirtió en la previa Álex Pérez. Sobre el rival, el técnico del Palmer Palma observó que el Valladolid «es un equipo muy completo con jugadores que están consagrados en la liga y llamados a dar un paso adelante». «Es un equipo duro y que nos va a retar durante los 40 minutos», avisó ante de un duelo que puede marcar un punto de inflexión en la trayectoria de los suyos.

El equipo dirigido por Hugo López, que no dispone este domingo del estonio Jaan Puidet por problemas físicos, puede presumir de jugadores con muchas horas de vuelo en la LEB Oro como Dani Astilleros, Sergio de la Fuente, Robert Gantt o Johan Van Zegeren y jugadores de talento como el norteamericano Antoine Mason o el también estadounidense Donald Timmer, autor de 20 puntos en el último partido de los vallisoletanos, que cayeron en el Polideportivo Municipal de Pumarín ante el Covirán Granada por 86-87.