Álex Hernández penetra a canasta ante la defensa de Spieth. | Foto:Pere Bota

0

El Iberojet Palma volvió a mostrarse intratable en Son Moix, cerrando la segunda vuelta de la LEB Oro invicto en su cancha tras encadenar ocho victorias como anfitrión a costa de un Liberbank Oviedo que sucumbió al oficio y la intensidad imprimida por los hombres de Félix Alonso, que arrebataron a los asturianos el average directo y la tercera plaza de la clasificación a falta de una jornada para el cierre de la temporada regular y tras sellar una victoria en las trincheras (65-51).

En un partido tenso, duro, una buena pista de pruebas de cara el cruce de cuartos, el Iberojet encontró premio extra con el séptimo triunfo seguido de los palmesanos obteniendo el factor pista en el playoff. La confirmación de la progresión ascendente de un equipo que supo sufrir, ponerse el mono de trabajo en un duelo de alto voltaje y plantar cara a un Oviedo que volvió a jugar al límite en defensa, pero esta vez topó con un Son Moix que espoleó a sus hombres en el tramo decisivo. Y con el saber hacer de la primera unidad del grupo de Alonso, respaldada por un Erik Quintela que volvió a sentirse cómodo cuando el partido más lo requería.

La mala noticia fue la lesión en el último momento de un Kristaps Gluditis que volvió a exhibir su gran momento de forma y que se encargó de estrenar el electrónico y marcar el terreno respecto a un Oviedo que salió de un inicio acelerado, firme detrás y dispuesto a repetir el guión de Pumarín. El Iberojet sabía que la victoria era importante para cerrar el factor pista, pero quería el complemento del average para cerrar el curso lo más alto posible. Ya solo tiene por delante al campeón Betis (29-4) y Bilbao (23-10) con el duelo ante el TAU Castelló como última parada en estre tramo de competición.

No se amilanó ni se vio intimidado el cinco balear por la táctica de los asturianos. El duelo Arteaga-Guerra fue uno de los alicientes de un arranque en el que el Palma en el que el perímetro sustuvo a los locales, aunque reaccionó el Oviedo para cerrar el primer parcial con ventaja (13-15).

Fue de menos a más, el Iberojet, que tuvo un dolor de cabeza en un Van Zegeren que hizo de Arteaga y tiró del tándem Quintela-Álex Hernández para darle la vuelta al marcador y tomar una iniciativa que se extendió hasta el final. Corriendo en ataque y apretando atrás, el equipo de Alonso firmó un parcial de 19-5 que les puso 10 arriba (37-27) para alcanzar el ecuador del duelo nueve arriba (41-32).

El arranque del tercer cuarto fue clave para abrir brecha y distanciar a un Oviedo que se vio 18 abajo (50-32). Douvier (20 puntos y 8 rebotes) emergió para inyectar vida a los de Pumarín, que lograron reducir distancias en el cierre del parcial (55-45). Douvier sostuvo al Oviedo hasta que fue eliminado y el partido entró en una fase errática de la que sacó partido el Palma para, con dos acciones de Guerra y Gilbert, cerrar el partido y el cruce directo (63-50). Quintela cerró el marcador desde el tiro libre (65-51) y el éxtasis se apoderó de Son Moix.