El alero del Real Madrid Rudy Fernández (i) se escapa del esloveno Bostjan Nachbar, del FC Barcelona. | Efe

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F.C. Barcelona 85 - 80 Real Madrid

FC Barcelona (17+24+23+21): Satoransky (5), Navarro (6), Thomas (7), Nachbar (6), Tomic (8) -cinco inicial-, Hezonja (15), Huertas (-), Abrines (5), Pleiss (9), Oleson (12) y Lampe (12)

Real Madrid (25+16+21+18): Carroll (4), Llull (8), Rudy (20), Reyes (8), Ayón (10) -cinco inicial-, Rivers (-), Nocioni (8), Maciulis (1), Sergio Rodríguez (17), Bourusis (-) y Slaughter (4). Árbitros: Ryzhyk (Ucrania), Lottermoser (Alemania) y Latisevs (Lituania). Sin eliminados.

El Barcelona logró este jueves ante un competitivo Real Madrid (85-80) una victoria de prestigio, que si bien le sirve de poco en cuanto a la clasificación de su grupo del 'Top 16' de la Euroliga, le permite afrontar con confianza el tramo decisivo de la temporada.

Liderados por un brillante Mario Hezonja -15 puntos, cinco de seis desde la línea de 6,75-, los azulgranas contrarrestaron en un emocionante duelo el desequilibrio de Rudy Fernández y Sergio Rodríguez, autores de 20 y 17 puntos, respectivamente.

Se presentaba un clásico extraño, con menos alicientes de lo habitual a parte del orgullo que siempre implica derrotar al eterno rival. La ventaja de veinticuatro puntos de la ida daba mucha tranquilidad a los de Pablo Laso que, sin embargo, se tomaron muy en serio el duelo.

La igualdad reinó en los primeros minutos de encuentro en los que ambos equipos dieron una lección de intensidad. El Barcelona, menos fluido en ataque que su rival, se aprovechó de su superioridad en el rebote ofensivo -cuatro en el primer cuarto-, mientras que el Real Madrid, comandado por un brillante Rudy Fernández, se sentía más que cómodo en la caldera del Palau.

Coincidiendo con la substitución obligada de Tomic por dos personales (min.6), el alero mallorquín -autor de trece puntos, nueve de ellos desde la línea de 6,75- lideró a los suyos junto a un resolutivo Gustavo Ayón en la pintura.

Con su rival desubicado en ataque y blando en defensa, los blancos completaban un parcial de 0 a 7 y lograban una cómoda renta de ocho puntos al término de los primeros diez minutos (17-25).

Reaccionaron los de Pascual en el segundo periodo. Gracias a la frescura exterior de Oleson y Abrines lograban los azulgrana un parcial de 0 a 4 (21-25, min.11), rápidamente contrarrestado por Sergio Rodríguez, que con Rudy descansando, asumió los galones en ataque para que su equipo gozara, nuevamente, de una cómoda renta de ocho puntos.

En estas apareció Hezonja, últimamente muy discreto por las pocas oportunidades que le da su técnico. El croata sacó a relucir su garra balcánica y endosó dos triples consecutivos para que el Barcelona volviera a comandar el duelo (40-38, min.19).

Sin embargo, los de Pablo Laso no habían dicho la última palabra y un triple de Nocioni les permitió igualar el duelo (41-41) antes del descanso.

Tras la reanudación, Pascual mantuvo a Hezonja en el cinco inicial y acertó. Suyo fue el triple que le dio al Barcelona una máxima ventaja de seis puntos (51-45, min.23).

Con su equipo perdido, salió Llull al rescate con seis puntos consecutivos que bajaron los ánimos de los locales, que despertaron gracias a otro triple de Hezonja y cuatro puntos de Maciej Lampe, completando así un parcial de 7 a 0.

El joven alero croata -autor de nueve puntos en el tercer periodo- volvió a anotar desde la línea de 6,75 y daba una nueva ventaja de nueve puntos (62-53, min.28).

Volvió a reaccionar el Real Madrid gracias a la perseverancia de Slaughter bajo los aros y a un triple de Sergio Rodríguez que dejaba el partido totalmente abierto antes del último periodo (64-62).

Con Hezonja descansando en el banquillo, Brad Oleson cogió su testigo con dos triples consecutivos para que los locales volvieran a tener una cómoda renta de ocho puntos (70-62).

Pero el Real Madrid demostró ser un equipo maduro. Sin apenas fluidez en ataque por la intensa defensa de su rival, Rudy, Llull y Sergio endosaron, en un abrir y cerrar de ojos, otro parcial de 0 a 8 con el que igualaban el partido a seis minutos del final (70-70).

Con el 78 a 78 en el luminoso a menos de dos minutos quedaba claro que el resultado final se decidiría por los pequeños detalles. Fallaban Llull y Carroll desde el exterior y lo aprovechaban Navarro y Tomic para afrontar el último minuto con una pequeña ventaja (82-78).

Oleson remató la faena con un triple con el que los locales lograban la sentencia en un partido en el que el Barcelona demostró que puede jugarle de tú a tú a uno de los equipos más en forma de Europa.