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La selección española de baloncesto quiere un debut sin sobresaltos en el campeonato de Europa, ante Polonia (14.15 horas), en una cita que tradicionalmente se le da mal a los jugadores españoles.
Los inicios de campeonato siempre tienen el factor añadido de la falta de ritmo, de adaptación a la competición, a la cancha y al nivel de arbitraje, entre otros aspectos. Y a España siempre le costó encontrar la velocidad de crucero de su juego.
Polonia, sin embargo, no parece que sea rival a la altura del juego español. Los polacos llevan mucho tiempo algunos peldaños por debajo de la elite europea y el décimo puesto del Eurobasket que se jugó en su país hace dos años parece que será flor de un día, habida cuenta de las ausencias de sus jugadores más destacados como Logan, Lampe, Gortat e Ignerski.
Sin sorpresas
Sergio Scariolo, seleccionador español, no quiere ningún relax por parte de los jugadores y resaltó que «hay que empezar a buen nivel y sin sorpresas».
«No podemos empezar al cien por cien porque el campeonato es largo, pero tenemos que hacerlo a un gran nivel y no menospreciar a ningún rival», añadió el técnico del equipo español horas antes del debut.
«Pese a las ausencias de algunos de sus jugadores, tienen un equipo con jugadores importantes como Kelati o Hrycaniuk, que están rodeados de jugadores fuertes y peligrosos», dijo Sergio Scariolo.
España es, en teoría, muy superior en todos los aspectos del juego a Polonia. Bajo los aros, Pau y Marc Gasol, Serge Ibaka y Felipe Reyes son infinitamente superiores a la batería de pívots del rival, que sólo puede oponer a Adam Hrycaniuk como jugador de referencia.
En el perímetro, Polonia cuenta con Thomas Kelati, ex jugador de Unicaja y Valencia, como referencia, pero su rendimiento a lo largo de la preparación no ha sido demasiado importante, lo que hace que todavía se amplíen más las diferencias.
En cuanto al histórico de enfrentamientos entre ambos equipos, el marcador global está igualado con un 14-12 para España. Los doce primeros enfrentamientos cayeron del lado polaco, auténtica bestia negra del baloncesto español en la década de los sesenta y principios de los setenta. Pero desde hace 35 años y 14 partidos, Polonia siempre acabó perdiendo ante España.
Tras años alejada de la elite, Polonia, en el Europeo de hace dos años disputado en su país, fue una de las gratas sorpresas de la competición de la mano de jugadores como Logan, Ignerski, Lampe y Gortat, pero por unos u otros motivos el caso es que ninguno de los cuatro citados estará presente en Panevezys ante España. Su gran figura actual es Thomas Kelati, ex jugador de Unicaja y Valencia, que reemplaza a Logan como nacionalizado y estará rodeado de algunos buenos jugadores, aunque prácticamente desconocidos en el panorama internacional como Berisha, Hrycaniuk, ojo a este pívot con buenos movimientos de espaldas al aro, o Waczynski.
La ausencia del NBA Marcin Gortat (Phoenix Suns) es una mera cuestión económica. Al jugador le quedan por cobrar en la competición norteamericana un total de 21,8 millones de dólares y el seguro conseguido (como el de Nowitzki o el de Pau Gasol) no le daba toda la seguridad, por lo que no participará.
Polonia fue en la década de los sesenta y a principios de los setenta la auténtica bestia negra del baloncesto español. En los doce primeros enfrentamientos la victoria siempre fue polaca. En el Preolímpico de Hamilton (Canadá), antes de los Juegos de Montreal, el 22 de junio de 1976 la selección ganó a Polonia por 99-73. Desde entonces lleva catorce victorias consecutivas sobre esta selección.