Miky García lucha por un rebote con Riu. | Nuria Rincón

Iberostar Mallorca 74

ADT Tarragona 68



Iberostar Mallorca (20+18+17+19)
: Isma Torres (18), Marc Axton (0), Carles Biviá (14), Toni Vicens (5), Israel Pampín (6), -cinco inicial- Joan Cabot (1), Miky García (4), Sergio Alonso (12) y Shaun Green (14).
19 de 34 en tiros de dos puntos, 7 de 27 en triples y 15 de 26 en tiros libres. 38 rebotes (29 defensivos y 9 ofensivos) y 21 faltas personales.

ADT Tarragona (20+13+24+11): Ed Cage (9), Jordi Bataller (10), Derek Stribling (12), Xavier Guirao (20), Joseba Aramburu (8), -cinco inicial- José Antonio Marco (2), David Viñas (1), Eduard Riu (6) y Juan Pablo Sutina (0). 13 de 34 en tiros de dos puntos, 9 de 31 en triples y 15 de 20 en tiros libres. 38 rebotes (26 defensivos y 12 ofensivos) y 21 faltas personales.

Àrbitros: Palenzuela Pastrana y Carpallo Miguélez. Eliminaron por cinco personales a Toni Vicens e Israel Pampín.


El Iberostar Mallorca sigue soñando con el retorno a la LEB Oro. Los de Xavi Sastre levantaron un quinto y decisivo partido de la serie de semifinales ante el ADT Tarragona (74-68) que les permite luchar por una única plaza en juego con el Andorra, que superó a su vez al Tíjola (61-72), con el factor pista a favor de los mallorquines.

No les puso las cosas fáciles el conjunto catalán, que plantó cara en todo momento e imprimió un ritmo al encuentro que no le resultó cómodo al Iberostar, que se apoyó en la contundencia en la pintura de Isma Torres (18 puntos y 7 rebotes), la dirección de juego de Biviá y, en definitiva, la polivalencia de la rotación isleña.

El equilibrio fue una constante en los primeros compases, con un Tarragona que no se despegaba en el electrónico y llegaba al final del primer cuarto con máxima igualdad (20-20). Estiró la cuerda el Iberostar, que lograba distanciarse mínimamente, aunque tenían que emplearse a fondo los naranjas.

Un escaso margen avalaba al Mallorca al tiempo de descanso (38-33), pero lo peor estaba por llegar. Guirao era una pesadilla para el Iberostar, y el Tarragona se crecía en el tercer cuarto. Un parcial de 0-12 les ponía por delante (48-53), pero el Mallorca sacó su orgullo para remontar el encuentro y firmar el 3-2 en una serie decidida por el factor pista y que permite a los isleños seguir soñando.