Rudy Fernández regresa a la pista tras acabar entre los aficionados. | Tom Treick

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En plena progresión e instalado entre los fijos en los planes de Nate McMillan, Rudy Fernández deberá hacer frente a un nuevo obstáculo en su singladura en Portland. Protagonista del mercado de fichajes que se cerró hace unas horas, el balear hizo valer sus intenciones de seguir en Oregón -tiene contrato hasta 2012- ante un posible traspaso a los Nets o los Bobcats de Michael Jordan, quien insistió en la incorporación del mallorquín, que en un último extremo, amenazó con solicitar la rescisión de su contrato y regresar a España si los Blazers optaban por traspasar sus derechos en la NBA.

Rudy se queda en el Rose Garden, pero el roster de los Blazers ha sufrido novedades que pueden afectar a su futuro en la franquicia. No en vano, Rich Cho, General Manager de Portland, cerró una compleja operación con los propios Charlotte Bobcats, por la que estos últimos traspasaban a los Blazers a un histórico como Gerald Wallace, a cambio de tres interiores (Joel Pryzbilla, Dante Cunningham y Sean Marks) y dos elecciones de primera ronda del Draft.

Wallace juega de alero, siendo competencia directa para Rudy, a lo que se une el regreso de la estrella de los Blazers, Brandon Roy, factores que podrían restar minutos al exterior formado en Sant Josep. Eso sí, 'Crash' Wallace podría ser reconvertido en '4' para paliar el déficit en la pintura de Portland, que ha hecho de Aldridge y Camby sus dos puntales bajo aros.

Esa opción que maneja McMillan restaría competencia a Rudy, que ha visto como los Blazers aumentan la nómina de jugadores en una posición similar a la suya en vistas a llegar con fuerza a los 'play offs'. La experiencia de Wallace -seleccionado para el All Star 2010- da fuerza a Portland, pero a la vez supone un nuevo reto para un Rudy lanzado, que ha recuperado las sensaciones de su primera temporada.