Javi Llor anota el gol del empate para el Ontinyent ante un abatido Carl en El Clariano. | Guiem Sports / ATB

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El Atlético Baleares flaqueó en el epílogo y se largó de Ontinyent con la sensación que sólo reportan las derrotas. No perdió, pero la frustración fue enorme. Lo suyo fue un trabajo inacabado; una bala malgastada en plena batalla por defender el territorio conquistado (1-1). La bandera blanquiazul sigue ondeando sobre la cima y el grupo de Mandiola acumula diez partidos sin perder, pero la defensa del liderato exigirá algo más.

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Con el duelo aparentemente controlado, al Atlético Baleares le faltó pegada y le sobró el furor de Yelko Pino, que detuvo de mala manera una maniobra ofensiva del rival y tuvo que marcharse al vestuario antes de tiempo. La expulsión del gallego (minuto 76) desnortó al equipo y precipitó los acontecimientos. Entre las prisas por alcanzar el final y el empuje del Ontinyent, el ATB decidó plegar velas, pero anduvo lejos de la versión granítica que había venido exhibiendo durante las últimas funciones.

Su adversario percibió la confusión y no tardó demasiado en equilibrar de nuevo el partido y asustar de verdad a los mallorquines, que pasaron de tenerlo todo bajo control a morderse las uñas. El Villarreal B, que tumbó al Barça B (2-1), aprovechó la ocasión para quedarse a un solo punto de distancia del ATB y elevar la trascendencia del próximo partido al que dará cobijo Son Malferit.