El autor del tanto del Atlètic Balears, Pedro Capó, trata de anticiparse a un jugador del Sant Andreu, ayer, en el polideportivo de Magaluf.

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Atlètic Balears 1 – 0 Sant andreu

Atlètic Balears:Víctor, Vich, Del Castillo, Esteban, Álvaro, Cristian, Capó, Dalmedo, Xisco H. Thiago y Florín.

Sant Andreu: Morales, Xapi Arnau, Rubén, Melo Cortés, Mikel, Ibón, Quin Araujo, Josu, Francis Ferrón, Ton Alcover e Iván Guzmán.

Gol: Capó, min. 56.

Amonestaciones: El colegiado amonestó a los locales Florín, Esteban, Cristian y Capó, así como a los visitantes Iván Guzmán, Francis Ferrón, y Ton Alcover. También expulsó, en el minuto 83, al local Xisco Hernández.

Otra muesca luce en la pizarra del Atlètic Balears, que ha incrementado su historial de víctimas tras ejecutar al Sant Andreu. Una acción de estrategia culminada por Pedro Capó hace que la ley blanquiazul siga imperando en Magaluf, donde los hombres de Nico López siguen invictos y disfrutan de un botín que les permite divisar la recompensa de la salvación y celebrar el coliderato.

Con el viento en contra y el Sant Andreu encerrado en su parcela, el Atlètic asumió el control territorial y del balón. El buen criterio blanquiazul no encontró premio ante la contundencia con la que se empleó la retaguardia catalana. Un centro de Thiago que no encontró rematador en el minuto 3 y un cabezazo a las manos del portero de Juan Vich fueron las mejores ocasiones locales hasta que el equipo de Patxi Salina puso a prueba a Víctor Ross con una serie de disparos lejanos a los que el meta local respondió con acierto.

El colegiado, protagonista por la permisividad con los visitantes, se ganó las iras del público al anular un tanto a Ignasi Dalmedo en el minuto 44. Un lanzamiento desde el vértice del área de Florín no lo acertó a detener Morales y Dalmedo empujó el balón al fondo de las mallas mientras el árbitro asistente señalaba un fuera de juego algo más que riguroso.

Escenario

El paso por la caseta mantuvo el mismo decorado con el Atlètic Balears tratando de poner el balón sobre el césped y el Sant Andreu apoyándose en la destrucción y encomendado a una acción aislada para intentar inclinar la balanza de su lado.

El conjunto catalán confiaba en el balón parado y sufrió con su propia medicina. Un saque de banda muy largo de Ignasi Dalmedo lo peinó en el primer palo Del Castillo para que Pedro Capó, llegando desde atrás, empalmara fusilando a Morales. El cuarto tanto del menorquín en lo que va de temporada ponía en ventaja a los blanquiazules, que reeditaban una jugada de estrategia que ya había dado sus frutos en Magaluf.

La sentencia del ATB pudo llegar cinco minutos después del 1-0 cuando Xisco Hernández disparó desde la frontal tras otra estrategia en un saque de esquina que se marchó a pocos centímetros del arco rival.

Los locales no pasaron por apuros sostenidos por el buen criterio de Cristian en la sala de máquinas y la solvencia de la pareja de centrales. Del Castillo cubrió con éxito la ausencia de Mairata por primera vez este curso y su entendimiento con Esteban y el portero Víctor Ross supuso una dosis de tranquilidad para el grupo, que comenzó a crisparse cuando la disparidad de criterio en las tarjetas dieron un giro al partido.

Xisco Hernández vio dos amarillas en diez minutos y el Atlètic tuvo que encarar los últimos diez minutos de partido en inferioridad numérica. El público insufló oxígeno, mientras los cambios contribuían a mantener el control. El entramado defensivo blanquiazul sobrevivió al cerco, validó el triunfo y consiguió dejar su portería a cero tras diez jornadas sin hacerlo.

El ATB sigue invicto en Magaluf, donde encadena cinco victorias y donde afianza su condición de colíder del grupo tercero con licencia para soñar.