El presidente de CHA, Joaquín Palacín. | CHA.

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El presidente de Chunta Aragonesista (CHA) y diputado en Cortes de Aragón, Joaquín Palacín, ha mostrado en Huesca, su honda preocupación ante la autorización administrativa previa concedida por el Ministerio para la Transición Ecológica a la línea de Muy Alta Tensión (MAT) de 185 kilómetros, Valsalada-Laluenga-Isona, que afecta a numerosos municipios de la Hoya de Huesca/Plana de Uesca, Somontano de Barbastro, Cinca Medio, La Litera/La Llitera y Ribagorza.

«Desde que conocimos --ha recordado Palacín-- el proyecto de autopista eléctrica Valsalada-Laluenga-Isona, en el año 2021, mostramos nuestra oposición total, y enviamos alegaciones para un proyecto que vulnera abiertamente, entre otras, La Ley 24/2013, de 26 de diciembre del Sector Eléctrico, concretamente los artículos 6, 21, apartado 5 y 34, al tratarse de una línea de transporte y no de evacuación».

CHA ha presentado también una iniciativa en el Senado para reclamar al Gobierno de España el descarte de este proyecto, y para solicitar la apuesta por un nuevo modelo energético que devuelva la soberanía energética a la ciudadanía, reequilibrando y cohesionando el territorio y compensando adecuadamente a los municipios afectados por infraestructuras eléctricas.

El presidente de CHA considera que la resolución publicada en el BOE del pasado 20 de diciembre «entra en contradicción» con las declaraciones en el Senado de la propia ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, cuando expresó «sus más que serias dudas sobre este tipo de proyectos con los que la empresa, a todas luces, pretende dotarse de una red de transporte eléctrico propio».

Palacín ha explicado que «es difícil de entender» esta autorización cuando esta línea se está planteando como de evacuación de energía, cuando «realmente es de transporte de energía, lo que conllevaría un trámite diferente», ha puntualizado.

«Desde Chunta Aragonesista --ha añadid Palacín-- insistimos en que la energía debería producirse cerca de los principales puntos de consumo, y es que no podemos caer en los errores del pasado que tanto sufrimiento provocaron en comarcas del Alto Aragón, ni podemos permitir otro proceso de colonización extractiva que pone los territorios con baja densidad de población al servicio de las zonas más pobladas con fines puramente lucrativos de forma incontrolada».

CHA apesta por el autoconsumo y el control público para establecer «claramente» las zonas de exclusión para el despliegue de las energías renovables, y «mientras nos estamos encontrando con una tramitación fragmentada de muchos proyectos con evidente interconexión entre ellos, que implica la pérdida de la necesaria visión global de cómo ordenar la implantación y el desarrollo de fuentes de energía renovable en el conjunto de Aragón», la alertado Palacín.

Ante esta situación el consejero de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, Manuel Blasco, deberá contestar este viernes en las Cortes de Aragón a la siguiente pregunta del diputado Joaquín Palacín: «¿Qué valoración tiene el Gobierno de Aragón sobre los avances en la tramitación de la línea de muy alta tensión Valsalada-Laluenga-Isona que promueve una empresa privada?».

«Este proyecto --ha abundado Palacín-- solo puede tener un camino, el descarte, por varios motivos, la afección socioeconómica y medioambiental a los municipios afectados, y sobre todo por tratarse de un proyecto privado, fuera del paraguas de Red Eléctrica de España, que es la empresa que opera y gestiona la red de transporte de energía en todo el territorio del Estado Español».